Las historias de amor surgen en todos los ámbitos del mundo. La película Song Sung Blue (Canto azul) cuenta una que se inspira en la pareja formada por Mike y Claire Sardina, quienes formaron el dueto Lighting and Thunder y realizaron un tributo a Neil Diamond en Milwaukee. Dirigida por Craig Brewer, la película narra la historia de amor y la trayectoria artística y cotidiana de este dueto musical.
El público que no es admirador de Neil Diamond de todas maneras puede disfrutar del filme y saldrá del cine sorprendido por el impacto emocional de la película. Es un fime que utiliza la música como marco para contar una historia humana. Los personajes son gente común que tiene talento musical y que se une para integrar un espectáculo que poco a poco va subiendo de calidad, aunque su público en general es el que asiste a casinos y ferias regionales. Son artistas que viven de la música sin llegar a ser ricos ni famosos.
Mike Sardina es interpretado por Hugh Jackman, y Claire por Kate Hudson. La calidad actoral de ambos hace que sus personajes lleguen con tino al corazón de los espectadores. Además, los dos actores cantan con su propia voz los números musicales, lo que eleva la calidad de sus actuaciones.
Otro elemento cinematográfico destacable es la interesante edición del filme. Momentos clave son contados con precisión visual y con un lenguaje cinematográfico que maneja con maestría los close-ups y las elipsis temporales.
La historia de Mike y Claire es un reflejo de la vida que permite al público identificarse con los personajes. Su historia de amor —un amor maduro y sólido—, así como sus retos y tragedias, son los mismos que vive la mayoría. Y eso le da un peso dramático y realista al filme.
Otro gran protagonista de esta película, desde luego, es el amor a la música. Conforme avanza el filme, uno empieza a poner atención a las letras de las canciones, a cómo están construidas y a cómo un par de intérpretes puede ir recreando su propia versión de melodías ya conocidas. Aunque los personajes no son grandes estrellas de la música, aman su arte y ese es el motor de su vida, a pesar de los retos que implica vivir de una actividad creativa.
Ver este filme puede ayudar al público a apreciar aún más a todos esos músicos locales que quizá no sean súper estrellas, pero que día a día ofrecen entretenimiento en vivo en los espacios de cada vecindario.

La película está inspirada en un documental realizado sobre este dueto, y su encanto radica en que es fundamentalmente una historia humana que muestra los sueños y fracasos de los protagonistas, pero también la fuerza que los mantiene en la jornada llamada vida.
Craig Brewer es un director, guionista y productor de cine estadounidense, conocido principalmente por su trabajo en películas que retratan la cultura del sur de Estados Unidos, con énfasis en la música, las tensiones raciales y las historias de personajes al margen del sistema, así como por una fuerte presencia musical. El director combina el realismo social con elementos de drama y comedia.
Song Sung Blue reúne por completo todas estas características. El tono y el sentimiento del filme son congruentes con la trayectoria de Brewer, originario de Memphis, Tennessee, ciudad que ha tenido una influencia notable en su obra cinematográfica. Comenzó su carrera en el cine independiente y ganó reconocimiento internacional con Hustle & Flow, filme que retrata la escena del hip-hop en Memphis y que obtuvo el Premio Óscar a Mejor Canción Original por It’s Hard out Here for a Pimp.
Posteriormente dirigió títulos como Black Snake Moan, Footloose —una nueva versión del clásico de los años ochenta— y Dolemite Is My Name, producción de Netflix protagonizada por Eddie Murphy que fue bien recibida por la crítica por su retrato del cine independiente afroamericano de los años setenta. Brewer ha alternado proyectos independientes con producciones de estudios y plataformas de streaming, consolidándose como un director que transita entre el cine comercial y el autoral.
La película Song Sung Blue ya se encuentra en cartelera.




